
Anteriormente, las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) existentes estaban en su mayoría limitadas a una sola jurisdicción. Su uso se limitaba a las transacciones electrónicas dentro de esa jurisdicción. Pero ahora, los bancos centrales de todo el mundo están empezando a colaborar para crear infraestructuras que permitan los pagos transfronterizos entre distintos CBDC.
Los bancos centrales mundiales están empezando a explorar gradualmente las posibilidades de interoperabilidad transfronteriza entre distintos tipos de CBDC. Los CBDC son formas digitales reglamentadas de curso legal emitidas por los bancos centrales. Si las cosas salieran según lo previsto, los CBDC podrían teóricamente sustituir gran parte de la infraestructura existente que sustenta los pagos transfronterizos, que actualmente son caros, lentos y propensos al fraude.
¿Qué es un pago transfronterizo de un CBDC?
Un pago transfronterizo de un CBDC es una transferencia de moneda digital del banco central entre dos jurisdicciones diferentes. La cara B de los pagos transfronterizos con CBDC puede suponer un reto: crear marcos regulatorios internacionales, saber cómo gestionar los pagos bilaterales y qué tecnologías son necesarias para que funcione. Si los bancos centrales mundiales implantaran los CBDC, podrían transformar por completo el modo en que se procesan los pagos transfronterizos.
Colaboración entre distintos bancos centrales
Para que los CBDC sean tanto viables como utilizables a escala nacional e internacional, los bancos centrales tendrán que averiguar primero cómo colaborar. Uno de los principales problemas que hay que abordar es que muchos bancos centrales emiten sus propios tipos de moneda. Si existe alguna posibilidad de que un CBDC sea globalmente interoperable, los distintos bancos centrales deben poder trabajar juntos.
El esfuerzo de colaboración también debe ir más allá de los bancos centrales. Los gobiernos, los reguladores, las empresas, los consumidores y las empresas tecnológicas deben participar en la discusión y el desarrollo de los pagos transfronterizos con CBDC. Además, la mayoría de las discusiones hasta la fecha se han celebrado en el entorno normativo anterior al cierre. Por tanto, sería un reto importante para la colaboración entre los distintos sectores y sistemas.
¿Cuáles son los retos tecnológicos de hacer que los pagos transfronterizos con CBDC funcionen?
Los bancos centrales también deben abordar los retos tecnológicos de hacer que los pagos transfronterizos con CBDC funcionen. Las tecnologías, como la tecnología de registro distribuido (DLT), las pasarelas de pago y los sistemas de liquidación, serían necesarias para crear la infraestructura necesaria para los pagos transfronterizos con CBDC. Además, los bancos centrales deben crear y mantener protocolos de seguridad para evitar fraudes y otras actividades nefastas.
Las soluciones innovadoras, como el Proyecto Dunbar de Estados Unidos, podrían suponer avances tecnológicos significativos y crear la infraestructura necesaria para la interoperabilidad global de los CBDC. Además, el uso de nuevas soluciones tecnológicas, como el empleo de la cadena de bloques para proteger la información de las transacciones, y el análisis avanzado de datos para supervisar las transacciones, podría mejorar considerablemente la seguridad de los pagos transfronterizos con CBDC.
Conclusión
Los pagos transfronterizos con CBDC son un objetivo alcanzable que podría reportar beneficios sustanciales tanto a los particulares como a las naciones. Si colaboran, utilizan soluciones tecnológicas punteras y abordan las cuestiones regulatorias y de seguridad, los bancos centrales podrían crear una infraestructura totalmente nueva para el pago y la liquidación transfronterizos a escala mundial. Una infraestructura de este tipo podría, a largo plazo, mejorar la velocidad, reducir los costes y aumentar la seguridad de los pagos transfronterizos.
Puede que pasen aún algunos años antes de que los pagos transfronterizos con CBDC se conviertan en una realidad. Sin embargo, a medida que los bancos centrales de todo el mundo empiecen a trabajar para alcanzar este objetivo, aumentarán las posibilidades de realizar pagos internacionales y también la tecnología y la infraestructura para llevarlos a cabo.