
as economías europeas se han movido rápidamente hacia el concepto de Moneda Digital del Banco Central (CBDC) en los últimos años. Esta tecnología se percibe cada vez más como una herramienta poderosa para los bancos centrales en la era del dinero digital. Todo ello llevó al Banco Central Europeo a considerar también los beneficios y los retos de una CBDC en toda la zona del euro. Así pues, ¿qué promete el futuro en cuanto a la CBDC europea y qué sabemos al respecto?
Beneficios y objetivos
Uno de los principales objetivos de la Comisión es disponer de un Sistema Europeo de Pagos funcional y eficaz que beneficie a los ciudadanos de la UE y, al mismo tiempo, fomente la competencia entre los proveedores de servicios financieros. Con una CBDC, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo podrían aspirar a mejorar interna y externamente la estabilidad de la moneda, al tiempo que aumentarían la interoperabilidad y la trazabilidad. Además, la CBDC, si el proyecto ve la luz, podría allanar el camino para que el bloque sea completamente sin efectivo si se alcanzan los niveles de confianza y accesibilidad deseados.
Disponer también de una CBDC significaría que los bancos y las empresas de procesamiento de pagos tendrían que ofrecer servicios más asequibles a los ciudadanos europeos como forma de mantenerse al día con la competencia. Esto podría significar que para las empresas digitales y tradicionales europeas, los pagos entre ellas podrían resultar más baratos y rápidos.
¿Llegará la CBDC Europea en 2025?
La idea de crear una CBDC Europea podría ser una tarea enorme y el desarrollo de la tecnología en sí misma podría llevar varios años. La Comisión Europea ya ha anunciado que pondrá en marcha la denominada «Fase Piloto» en 2021, que incluirá simulaciones, pruebas y otras actividades de aprendizaje e investigación. Los resultados de esta fase ayudarán a determinar el ámbito global, la infraestructura, los obstáculos jurídicos y prácticos, y los requisitos generales de desarrollo de la futura CBDC europea.
Una gran empresa tecnológica en la nube, que tiene experiencia en el desarrollo de monedas digitales, también se asoció con el proyecto de la Comisión Europea. Se cree que la puesta en marcha previa de la tecnología probablemente se completará a finales de 2023, mientras que la CBDC europea oficial podría lanzarse ya en 2025, según el calendario de la Comisión.
¿Revolucionará los sistemas de pago europeos?
La introducción de la CBDC europea podría cambiar drásticamente la forma en que los ciudadanos europeos utilizan su dinero para las transacciones cotidianas. Como ya se ha dicho, la Comisión y el Banco Central esperan que una CBDC aporte muchas ventajas, como pagos transfronterizos baratos, eliminación del requisito de terceros en las transacciones y accesibilidad de los pagos digitales incluso para los no bancarizados.
Las transferencias internacionales de dinero se harían mucho más fáciles, ya que ya no dependerían del sistema SWIFT y, por lo tanto, podrían procesarse con mayor rapidez y menores costes. Esto podría beneficiar especialmente a las pequeñas empresas que dependen en gran medida de proveedores y clientes extranjeros. Además, también podría facilitar las transacciones en euros a las personas que viven en países europeos que no forman parte de la zona del euro.
Desafíos que plantea la CBDC europea
El desarrollo y la puesta en marcha de una CBDC europea no vendrán sin retos. La regulación de una divisa digital de tal escala e interconectada en toda la zona del euro podría ser compleja, y para supervisar adecuadamente la divisa en toda la región podrían requerirse nuevos sistemas, herramientas e infraestructuras. Además, la Comisión y el Banco Central tendrán que centrarse en las medidas de ciberseguridad, protección de datos y lucha contra el blanqueo de capitales para la CBDC europea.
Además, el proyecto de la Comisión deberá diseñarse de tal forma que no ahogue la innovación y la competencia entre las muchas startups de la Unión Europea. Es posible que la normativa actual de los bancos tradicionales, las entidades de pago y los emisores de dinero electrónico no sea del todo compatible con la de una CBDC.
Conclusión
El Banco Central Europeo y la Comisión Europea han dejado claro que la idea de la Moneda Digital del Banco Central Europeo es una prioridad y que el proyecto se encuentra en las fases finales de prelanzamiento de la tecnología necesaria para hacer realidad la CBDC. La era postcrisis de la UE estará cargada de importantes cambios en el sector bancario y de pagos, y es muy probable que la CBDC europea tenga mucho que ver en ellos.
Sin embargo, el proyecto afronta todavía numerosos obstáculos regulatorios y retos de diseño que la Comisión y el Banco Central tendrán que superar. Es posible que pasen un par de años antes de que veamos el lanzamiento oficial de la CBDC europea, pero una vez llegue, es muy probable que revolucione la forma en que los ciudadanos europeos utilizan y controlan su dinero.