
A medida que avanzamos en el año, muchos inversores empiezan a preguntarse si el mercado de valores que tanto les gusta está experimentando un retroceso hacia el territorio del mercado bajista. Esta preocupación surge tras una semana de retroceso en los mercados, en la que los principales índices financieros se han visto presionados por incertidumbres tanto económicas como geopolíticas.
Con la «palabra B» marcando el tono de los mercados financieros mundiales en los últimos días, muchos están empezando a plantearse lo que significaría que el mercado bajista saliera, de hecho, de las sombras. Para dar una idea de a qué se debe toda esta consternación, primero debemos desentrañar qué significa llamar a algo «mercado bajista».
Entendiendo el mercado bajista
Un mercado bajista se define normalmente como un descenso del 20% desde el máximo anterior en un índice bursátil. Esta definición puede extenderse también a otras clases de activos, como divisas, criptomonedas, bonos y materias primas. Cuando surge, suele señalar un periodo de debilidad de los fundamentos económicos, aumento de los niveles de riesgo e incertidumbre general en los mercados mundiales. Es un periodo en el que los inversores suelen tratar de cubrir sus inversiones y «vender» sus posiciones.
El mercado bajista también se considera un fenómeno a largo plazo. Según la tradición bursátil, puede durar entre 12 y 18 meses, aunque este plazo general puede variar mucho. Sin embargo, en general se sostiene que no termina hasta que se ha completado un ciclo económico completo.
Señales del mercado bajista
Hay varias señales clave que los expertos buscan cuando intentan hacerse una idea de si el mercado bajista ha surgido realmente. El principal indicador, por supuesto, es la acción real de los precios en los mercados. Una caída del mercado bursátil del 10% o superior suele bastar para que comience la narrativa bajista. En los últimos días, los principales índices bursátiles, como el S&P 500 y el Nasdaq, han registrado caídas superiores al 5%, lo que ha llevado a muchos a empezar a preguntarse si nos dirigimos de nuevo hacia un mercado bajista.
También hay indicadores secundarios a los que los profesionales del mercado prestan atención, como los repuntes de la volatilidad, el aumento de los niveles de pánico, el descenso de los beneficios empresariales y el aumento de los riesgos económicos. También están las cifras de las Nóminas y los datos de las Nóminas No Agrícolas que los observadores del mercado vigilan como indicadores de un mercado en ciernes. Cualquiera de estos indicadores puede inclinar la balanza hacia el mercado bajista, normalmente junto con los descensos primarios de las cotizaciones bursátiles.
Eventos recientes y el mercado bajista
Los recientes temores han sido desencadenados por varios acontecimientos ocurridos a mediados de año, entre ellos: el actual conflicto entre Rusia y Ucrania, la subida de los precios de la energía derivada de la crisis energética en Europa, las presiones inflacionistas en EEUU y los planes de la Reserva Federal de poner fin a su programa de flexibilización cuantitativa. Estos acontecimientos, junto con una serie de cuestiones menos significativas, han llevado a muchos a pensar en un posible mercado bajista a corto plazo.
El argumento del mercado alcista
Por supuesto, existe el debate de si las preocupaciones bajistas están justificadas o no. Aunque muchos operadores y analistas profesionales han señalado los acontecimientos de las últimas semanas como prueba de un inminente mercado bajista, también hay muchos que sostienen que la reciente debilidad es sólo parte de un mercado alcista secular más amplio.
El argumento alcista se basa en la fortaleza de la economía estadounidense, que ha visto cómo las tasas de desempleo caían a mínimos históricos y los beneficios empresariales seguían aumentando. También está la continua invasión de la tecnología en las industrias tradicionales, y el potencial de una nueva ola de crecimiento económico derivada de la próxima generación de tecnologías.
Conclusión
En última instancia, la cuestión de si los mercados han vuelto o no al mercado bajista no puede responderse definitivamente. Aunque existe la preocupación de que la reciente acción de los precios pueda anunciar el comienzo de un mercado bajista, las perspectivas a más largo plazo siguen siendo optimistas. Los operadores y los inversores tendrán que permanecer atentos a los últimos datos económicos y a las cifras de beneficios empresariales antes de sacar conclusiones precipitadas. Aunque surja uno, la historia ha demostrado que los mercados acaban recuperándose, y con más fuerza que nunca.